lunes, 22 de enero de 2018

Chicago

La cárcel no está tan mal”

FICHA TÉCNICA

Año: 7 de Marzo 2003
País: Estados Unidos
Duración: 1hora 53minutos
Género: Musical, Drama, Comedia
Productora: Lauren Films
Título: Chicago







Lo mejor: -El número de la prensa-marioneta.
Lo peor: -Demasiado superflua, demasiado repipi.






Vamos a terminar la semana musical, con uno de los más laureados, y prometo hacer solo un chiste ahora y no volver hacerlo en lo que queda de crítica, vamos con la película antiestreñimiento CHI-CAGO.
Prometo que voy a ser crítico con esta cinta, pero no puedo hacer otra cosa que rendirme ante la evidente innovación que Rob Marshall nos trajo en aquel fresco 2003, una película que rompía todos los cánones, ríete tu del feminismo agresivo de alguna tuitera (“machete al machote”), con una ambientación peculiar, con una historia tan rara como atípica, una película diferente, y todo lo diferente primero lo alabo y después ya podemos empezar a darle palos.







Yo soy como una luciérnaga, pero en vez de atraerme la luz me atrae la rareza, y Chicago desborda “especialidad”, aunque también desborda números musicales sosos y repetitivos, que saciaran hasta la saciedad a un público que se lanzará al filme como a una mesa de ruleta del casino, esperando que el siguiente número sea el bueno.
Es decir, la mitad de números musicales son muy bueno porque no solo desbordan originalidad sino mucho ritmo, pero también hay otra parte que son olvidables por su simpleza.
En cuanto a los personajes, no solo admiro la progresión a bandazos que los guionistas les han inculcado, sino que las actuaciones de todos son memorables, especialmente el cuarteto que más veces aparece en pantalla.







No se si me perdí entre tanto número de cabaret, y no comprendí muy bien si las asesinas las estaban exponiendo como si fuesen víctimas, una apología al crimen que no acabé de compartir del todo.
Dicho esto, debo admirar la sátira que se hace sobre la prensa y el capitalismo, con un fajo de papel verde, se puede conseguir pasar de tener un nuevo collar de la marca soga a tener unas vacaciones en el paraíso libertad.
Tampoco me fascinó mucho como se enfoca el purpurinoso mundo del espectáculo y su ascenso, pero supongo que se debe de nuevo al enfoque de las artistas como víctimas. 


Si de algo va sobrado esta película es de eficaces giros de guión, cuando parece que todo cambia, el rumbo se vuelve a encauzar, cuando parece que todo el mar está en calma y el pescado vendido, hay una tormenta que agitará hasta el último bonito. Y el desenlace es algo así como un punto final ejemplar a una película con carácter y distintivo, aunque no se si diría obra maestra.
Chicago, no es una cagada pero tampoco la lucidez que tanto se premió, parte de una premisa ridícula y nos regala originalidad, pero no aguanta el nivel, es una montaña rusa para bien y para mal. 





Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...